Revista Trauma
Lo Inconsciente y sus Razones

Lo Inconsciente y sus Razones

Las traducciones al castellano de las obras de Lacan, han optado por hacer del artículo que precede a la palabra inconsciente un el, en lugar de un lo -al transcribir l’inconscient– dando lugar a una sustantivación del concepto que no se corresponde con lo que el autor pensaba al respecto.

Lo inconsciente, es una cualidad de ciertos procesos psíquicos, tal como el mismo Freud lo planteó en El Yo y el Ello. Por lo tanto, no se trata de algo del orden del ser, de lo óntico, sino de lo ético, tal como Lacan nos lo recuerda en el Seminario XI. Aquello que el sujeto no puede soportar respecto del deseo y del goce, cae bajo la represión y los diferentes mecanismos de defensa.

De allí que resulten vanos los intentos de localizarlo a nivel de la neurofisiología cerebral, puesto que lo inconsciente es aquello que aparece entre el sujeto y el Otro en un acto de palabra y de manera inesperada para la consciencia: en los lapsus, los chistes, los olvidos, los sueños, etc. 

Acto de palabra, mensaje cifrado que se inserta en la estructura del lenguaje, por lo que lo inconsciente está estructurado como un lenguaje, es decir, como un sistema de oposiciones y diferencias, que permite que haya sentido.

Lacan introdujo hacia el final de su obra, la noción de lalengua (lalangue). Lalengua no tiene sentido, su multiplicidad de puras diferencias no constituyen un conjunto, no comporta un orden, pero está en relación directa con el goce del cuerpo y con lo real. Tal como dice Lacan, es “el depósito, el aluvión, la petrificación que se marca en ello por el manejo por parte de un grupo de su experiencia inconsciente” (La Tercera, 1975).

No obstante, lalengua no desmiente que lo inconsciente -que articula el sentido entre lo simbólico y lo imaginario- esté estructurado como un lenguaje a partir de la función de un (-1). Lo inconsciente toma de lalengua su materia gozante (real). De allí que quizás convenga hablar de lo real de lo inconsciente, en lugar de un inconsciente real.

Marcelo Edwards